La raíz que India lleva cinco mil años cultivando.
En la tradición ayurvédica, la Ashwagandha es conocida como Rasayana — una de las plantas de la longevidad, aquellas que se usan no para tratar una enfermedad puntual sino para fortalecer el organismo completo frente a los desgastes de la vida. Su nombre en sánscrito significa "olor a caballo" — no por su aroma precisamente, sino por la fuerza y vitalidad que se dice que transmite a quien la consume.
Cinco mil años después, la ciencia le encontró la razón: los withanólidos, compuestos activos únicos de Withania somnifera, con propiedades adaptógenas, antiinflamatorias y antioxidantes documentadas en cientos de estudios.
¿Qué es un adaptógeno y por qué importa?
Un adaptógeno no actúa sobre un síntoma específico. Actúa sobre la forma en que tu organismo responde al estrés — físico, mental o emocional. La Ashwagandha ayuda a regular los niveles de cortisol, la hormona del estrés, y a modular el sistema nervioso para que puedas atravesar las exigencias del día con mayor estabilidad y menor desgaste.
No genera sedación ni estimulación artificial. Genera equilibrio — ese estado en el que el cuerpo puede rendir, descansar y recuperarse como está diseñado para hacerlo.
Lo que muchas personas notan con el uso continuado: menor ansiedad y respuesta más serena frente al estrés, mayor energía sostenida durante el día, mejor calidad del sueño, más claridad mental y una sensación general de equilibrio que es difícil de describir pero muy fácil de reconocer.
Extracto 6:1 · 5% de withanólidos
Nuestras cápsulas contienen extracto concentrado 6:1 de raíz de Ashwagandha, estandarizado al 5% de withanólidos — sus compuestos activos característicos. Esto significa que cada cápsula concentra el equivalente a seis partes de raíz en una sola parte de extracto, garantizando una concentración clara, estable y potente en cada dosis.
Sin rellenos. Sin aditivos. Solo la planta en su forma más concentrada.
¿Cómo tomarla?
1 o 2 cápsulas al día. Podés tomarla por la mañana para acompañar la energía y la respuesta al estrés durante el día, o por la tarde-noche para favorecer la calma y el descanso. Si tenés sensibilidad gástrica, tomala con comida.
Los adaptógenos actúan de forma progresiva — se recomienda un uso continuo de al menos 2 a 3 meses para acompañar los procesos naturales del organismo de forma sostenida.
Conservar en lugar fresco, seco y alejado de la luz solar directa.